Los franceses Tahiti 80 regresan con Hello Hello, su décimo álbum y una celebración luminosa de todo lo que ha hecho de ellos una referencia del pop independiente europeo. Grabado en solo diez días en Paraphernalia, un estudio rural en Niort, y completado en París, el disco combina la calidez analógica de una grabación en directo con un refinamiento urbano y sofisticado.
Con la producción de Domotic (Stéphane Laporte), el grupo explora nuevas texturas sin perder su identidad melódica: doce canciones que van del groove de Hello Hello, con ecos de Shuggie Otis y Colin Blunstone, a la delicadeza pop de Every Little Thing, donde conviven el pulso electrónico de OMD y el encanto guitarrero de Teenage Fanclub.
El álbum respira un aire tropicalista: temas como 1+1, Lose My Head o Poison Flower revelan su amor por la música brasileña y el dub jamaicano, mezclando percusión cálida, armonías complejas y una elegancia rítmica que solo Tahiti 80 saben conjugar.
Dos décadas después de su debut, la banda demuestra que sigue mirando al futuro con la misma curiosidad que al principio.

